lunes, 22 de junio de 2009

Profesores y enseñanza

Por: Frank Roque


Hay fallas en la ejecución del proceso enseñanza aprendizaje en los centros educativos de nuestro país. Este es un aspecto en que el maestro constituye todavía una pieza clave. Las fallas empiezan por él. A la hora de aplicar las estrategias recomendadas por el currículo, todo se queda en palabras o en los planes de clase, predominando el “inmediatismo” propio de las viejas prácticas de la instrucción. Nosotros los maestros, en mayoría, hablamos muy bonito sobre “aprendizaje significativo”, pero en la ejecución áulica ese aprendizaje no se evidencia, porque la relevancia o significatividad en el tratamiento de los temas está ausente.

Los maestros perdemos de vista que son los “procesos cognitivos” los que hoy están implicados en los procesos de enseñanza-aprendizaje. “El conocimiento tiene que ver con las formas como los seres humanos elaboran explicaciones en torno a la realidad personal, social, natural y simbólica; según las características de los entornos, las oportunidades y prácticas sociales y educativas”.

Hay dos documentos que orientan la ejecución del proceso enseñanza-aprendizaje. Sin embargo, parece que esos dos documentos son sólo ornamentos en manos de nosotros los maestros. No se evidencia en las prácticas docentes de la mayoría de los profesores que se tenga conocimiento de los principios y estrategias propuestas en esos documentos. Los documentos a los que me refiero son el Fundamento del currículum: bases teórico-metodológicas, tomo I y el Fundamento del currículum: naturaleza de las áreas y ejes transversales, tomo II. Las recomendaciones de estos dos documentos, en lo que se refiere al proceso de enseñanza-aprendizaje, se han quedado en lo escrito, más aun, en el plano puramente teórico.

Habrá que preguntarse: ¿el trabajo que se realiza en las escuelas de las distintas comunidades da muestra de la aplicación de por lo menos tres de las estrategias recomendadas para promover aprendizajes significativos?

Como se sabe estas estrategias son: 1. De recuperación de la percepción individual, 2. Expositivas, 3. De inserción de maestros y estudiantes en el entorno, 4. De descubrimiento o indagación, 5. De problematización, 6. De proyectos y 7. De socialización.

Por todo lo dicho, yo también pienso que hay fallas en la ejecución del proceso de enseñanza-aprendizaje. Y estas fallas son consecuencias de una actuación inadecuada (por no decir incompetencia) de gran parte de nosotros, los profesores; pero también por la ausencia en las estructuras de la gestión, de un verdadero sistema de supervisión y seguimiento a las prácticas docentes de maestros y maestras.